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Las puertas son uno de los elementos más importantes de nuestros hogares. Junto con las cerraduras, que deben ser cerraduras antibumping en la medida de lo posible, conforman la gran defensa de nuestras casas frente a los delincuentes. En ese sentido, resulta muy importante conocer las distintas partes de una puerta, de manera que consigamos mantenerlas en perfectas condiciones y evitar vulnerabilidades. A continuación, desgranaremos uno por uno los distintos elementos que conforman las puertas. Tanto las puertas de entrada como las de paso.

 

Partes de una puerta de madera

Existen tres elementos presentes en todas las puertas, ya sean puertas de entrada o puertas de paso. Por un lado, el vano de la puerta. Refiere concretamente al hueco de la pared donde irá emplazada la puerta y debe tener una altura mínima de dos metros desde el umbral, la parte baja, hasta el dintel, la parte alta. Además, deberá poseer un mínimo de sesenta centímetros de anchura. Estas partes de la puerta no cumplían estas especificaciones en tiempos pasados, pero hoy dichas dimensiones se encuentran normalizadas para permitir una entrada cómoda.

Por otro lado, encontramos el marco. Este elemento va colocado en el vano y en sus laterales se instalan bisagras y cerraduras. Es además un elemento de importante valor estético. Como la tercera de las partes de las puertas siempre presentes: la hoja. Aunque pueda resultar confuso por su denominación técnica, hablamos propiamente de la puerta en sí. Se encuentran sujetas al marco alojado en el vano gracias a las bisagras, en el caso de puertas de entrada, y gracias a los pernos, en el caso de puertas internas de paso.

Ahora vayamos a los elementos singulares de las puertas de entrada. Como decíamos unas líneas más arriba, el primer elemento diferenciador son las bisagras. Piezas metálicas fijadas al lateral del marco cuya función es que la hoja pueda abrirse y cerrarse. Otra de las partes de una puerta de madera de entrada son las bocallaves. Es decir, los elementos que protegen el bombillo de las cerraduras y donde introducimos las llaves para poder abrir las puertas. También tienen un importante componente estético.

Otros elementos exclusivos de estas puertas son el ya mencionado bombillo y la cerradura. Ambos son esenciales para garantizar la seguridad del hogar. Son instalados, lógicamente, en el exterior de las puertas de madera de entrada. En el interior, por su parte, encontramos las manillas, que nos permiten abrirla desde dentro sin tener que utilizar las llaves. También encontramos la mirilla, muy importante para nuestra seguridad, los pestillos de seguridad adicional y los tiradores externos, que permiten cerrar la puerta de un portazo.

 

Partes de una puerta de paso

En cuanto a las partes de una puerta de paso, comenzamos con los pernios. Son un tipo de bisagra, pero tienen una particularidad muy especial: el eje que une ambos pernios puede desmontarse. De ahí que no resulten nada seguros para su instalación en puertas de entrada. Seguimos con las manivelas, una por cada lado de la puerta y con la función de servir para abrirla y cerrarla. Para que esto sea posible, es necesaria la presencia del picaporte, que conecta ambas manivelas. Los golpes bruscos pueden deteriorarlo.

 

Partes de una puerta exterior

Ya hemos visto anteriormente cuáles son las partes de una puerta exterior. Su conocimiento es fundamental para el mantenimiento de la misma. En especial, debemos prestar mucha atención a la cerradura, el bombillo y las bisagras. Mantenerlas en perfectas condiciones, así como actualizadas conforme las nuevas técnicas de robo desarrolladas por los ladrones, es esencial para garantizar una buena seguridad. Nunca un 100% de seguridad, ya que eso es imposible, pero sí una seguridad lo suficientemente alta como para vivir más tranquilos.