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Las puertas acorazadas son una de las puertas de seguridad más resistentes y protectoras que existen. Aunque suelen confundirse muy a menudo con las puertas blindadas, ya os explicamos las principales diferencias entre una puerta blinda y acorazada en otro de nuestros artículos anteriores. A modo de resumen, diremos que una puerta blindada es una puerta de madera reforzada con hierro, mientras que una puerta acorazada es una puerta de acero decorada exteriormente con madera. Como es obvio, esta última proporciona mucha más seguridad.

¿Pero una seguridad absoluta? No. Pero no porque las puertas acorazadas no sean eficaces. Es más, las puertas acorazadas de grado 5 ofrecen una seguridad inigualable. Lo que ocurre es que ningún sistema de seguridad y ninguna puerta pueden garantizar una protección del 100% frente al ataque de los delincuentes. Eso no existe, aunque nos encantaría que sí. Los ladrones cuentan con técnicas cada vez más avanzadas que les permiten abrir las diferentes puertas en algunas ocasiones. Aunque, evidentemente, es mucho más difícil con estas puertas.

Además, también importa y mucho la cerradura que tenga nuestra puerta acorazada. Después de todo, a través de ese elemento será cómo los ladrones intentarán acceder a la vivienda. De nada sirve tener la mejor puerta de entrada principal del mercado si cuentas con una cerradura ineficiente. En ese sentido, tener instalada una buena cerradura bumping es primordial, ya que este sistema es muy utilizado por los delincuentes para penetrar en los hogares. Y, desgraciadamente, tiene una eficacia bastante alta cuando lo practican ladrones profesionales.

Y es que estos ladrones utilizan, en última instancia, técnicas inventadas por los cerrajeros profesionales. No, no es que queramos darles ideas. Es que son las técnicas que utilizamos para devolveros el acceso a vuestras casas cuando perdéis las llaves o la cerradura se atasca.

 

Puertas de seguridad

Las dos principales variedades de puertas de seguridad para casa son la puerta blindada y la puerta acorazada. Elegir entre una puerta blindada o acorazada dependerá, en última instancia, de las necesidades de seguridad que tenga cada uno. Desde luego, las puertas acorazadas ofrecen bastante más garantías de protección, pero tal vez no siempre sean necesarias. Depende de circunstancias como el barrio en que vivimos, si nuestra vivienda se encuentra en una comunidad o a pie de calle y muchos otras más. Por si te decides por las acorazadas, vamos a contarte cómo abrirlas en caso de perder tus llaves.

 

Técnicas para abrir puerta acorazada

Como decíamos antes, los materiales de fabricación de la puerta, así como sus bisagras y demás elementos de su estructura, tienen una incidencia muy grande sobre el nivel de seguridad de la misma. Pero, en última instancia, lo verdaderamente importante es su cerradura. En este sentido, las puertas acorazadas suelen disponer de una clase de cerradura mucho más potente que la que poseen las puertas convencionales. Hablamos de la cerradura embutida, que viene integrada en el interior de la puerta, en lugar de estar a la vista desde el interior de la casa.

Pero incluso unas cerraduras tan eficaces pueden abrirse. Debemos entender algo: ninguna cerradura está libre de ser forzada, sino que proporciona una mayor resistencia a ese forzamiento. En otras palabras: las cerraduras más seguras obligan a los delincuentes a emplear más tiempo para abrirlas. Y también, claro está, técnicas más avanzadas y herramientas más complejas. Y lo mismo puede decirse de los cerrajeros, capaces de recuperar el acceso a estas puertas de seguridad para casa en menos tiempo que cualquier otra persona.

En este sentido, los cerrajeros usamos seis técnicas principales para abrir puertas acorazadas de la manera más rápida posible: el método bumping, el ganzuado, la técnica del anzuelo, la apertura por radiografía, el taladro y, como último recurso, el extractor. Si alguna vez necesitas nuestra ayuda, no dudes en contactarnos de manera inmediata. A la hora que sea. El día que sea. Estamos siempre listos para sacarte del apuro.