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¿De qué podría servirnos una cerradura si los ladrones pueden abrirla fácilmente? Esta pregunta recorre las cabezas de muchos de nuestros clientes. Y es totalmente lógico. Una cerradura de seguridad debería proporcionar confianza, debería hacernos sentir que nuestra vivienda o nuestro negocio están seguros. No obstante, y como todos sabemos, en el mercado hay una variedad enorme de cerraduras. Algunas ofrecen más seguridad frente a los asaltantes y sus técnicas. Otras, por el contrario, han quedado más desfasadas. En otras palabras, no cuentan con los mecanismos de seguridad necesarios para hacer frente a los ladrones. Son más vulnerables. ¿Pero cuáles son?

Aquí la clave, como hemos apuntado antes, es el concepto de desfase. La innovación en el desarrollo de cerraduras de seguridad funciona como respuesta a las nuevas técnicas de robo que surgen constantemente. Por tanto, y desde este punto de partida, hay una observación irrefutable: toda cerradura antigua es más vulnerable. Por un lado, y esto es bastante obvio, porque el paso del tiempo debilita todos los productos. Incluso aunque sean sometidos al proceso de mantenimiento. Por otro lado, porque quedan desactualizadas en relación a los métodos de robos que ingenia el ladrón para entrar en la vivienda o negocio. Métodos como el impresioning o el bumping.

 

Cerraduras con bumping

El bumping es una técnica utilizada por los propios profesionales de la cerrajería para la apertura de cerraduras. Más concretamente, consiste en introducir en el cilindro de la cerradura una llave manipulada para, posteriormente, darle golpes a esta para mover los pistones del cilindro. De esta manera, los cerrajeros consiguen abrir las puertas de forma totalmente amable. La cerradura no es forzada ni destruida. El problema, como ya debéis estar adivinando, es que la técnica del bumping también es conocida y practicada por los ladrones. Esto les permite entrar en las viviendas o en los comercios aunque no dispongan de la llave.

Por tanto, aquí va una respuesta precisa y definitiva: las cerraduras de seguridad más fáciles de abrir son aquellas que no disponen de sistema antibumping. Este sistema consiste bien en un cilindro antibumping que, a diferencia del cilindro tradicional, incorpora acero, o bien en un bombillo antibumping. De esta manera, la protección crece considerablemente frente a ladrones que utilicen el bumping como método de robo. La protección absoluta no existe, pero tampoco hay razón para ponérselo tan fácil a los delincuentes con viejas cerraduras desactualizadas. En MA Cerrajeros contamos con una gama amplia de sistemas antibumping y te asesoramos sobre cuál es el más apropiado para ti.

 

Instalación de cerraduras antibumping en Madrid

En resumidas cuentas, podríamos decir que existen dos grandes tipos de cerraduras de seguridad. Por un lado, todas aquellas antiguas que no disponen de un sistema antibumping. Normalmente por el desconocimiento de la existencia de técnicas como el bumping o el impresioning. Esta última es una técnica de copiado de llave mediante láminas de aluminio que también debe contrarrestarse con sistemas antibumping. Es relativamente reciente y mediante ella los ladrones pueden entrar en la vivienda y salir sin rastro alguno. Por otro lado, todas aquellas cerraduras más modernas que sí incorporan sistemas antibumping.

Por suerte, la necesidad de las cerraduras antibumping está creciendo cada día más. La difusión de estas técnicas, así como la concienciación en torno a su peligrosidad, está sirviendo para que las cerraduras antiguas que carecen de los sistemas antibumping empiecen a decir adiós para siempre. Sin embargo, tan importante es la cerradura antibumping como su correcta instalación. No es atrevido decir que una deficiente instalación de cerraduras antibumping podría suponer la pérdida parcial o total de las prestaciones de seguridad de la misma. En MA Cerrajeros somos conscientes de ellos y ofrecemos un servicio de instalación profesional que te permitirá dormir con total tranquilidad cada noche.