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Las bisagras son uno de los elementos más importantes que existen en la seguridad física. Las puertas tal y como las conocemos no serían posibles sin estos pequeños pero estratégicos elementos. En nuestro artículo acerca de cuántos tipos de bisagras encontramos hoy en día ya os hablamos de la enorme variedad que hay en cuanto a la geometría, la mecánica y las prestaciones que ofrecen. Una variedad que nos permite utilizarla en toda clase de estructuras con el objetivo de facilitar sus aperturas y sus cierres de una manera cómoda y segura.

 

¿Dónde necesito poner bisagras?

Como apuntábamos anteriormente, la enorme variedad de las bisagras las convierte en elementos de una gran versatilidad. Así, encontramos bisagras en las puertas de seguridad de las viviendas. De hecho, sin estas bisagras no podríamos disfrutar de puertas de seguridad que nos mantuvieran protegido el interior de nuestra vivienda. Son los elementos que permiten que la hoja de la puerta se desplace en el espacio para permitir la entrada o no permitir la entrada. Pero tienen que estar bien instaladas. En ese sentido, ¿cómo colocar bisagras?

En algún artículo futuro abordaremos cómo poner bisagras en las puertas de seguridad que separan nuestra vivienda del exterior. Pero hoy vamos a centrarnos en otro tipo de puertas donde las bisagras son fundamentales para su existencia. Hablamos de las puertas de paso. Se trata de puertas que no tienen como objetivo proteger ninguno de los dos espacios que separa. Simplemente están ahí para proporcionar un extra de privacidad, así como para separar estancias de una manera más clara. Funciones en absoluto desdeñables. Son puertas esenciales.

 

Cómo poner bisagras a una puerta de paso

Vayamos al grano. Las puertas de paso son imprescindibles. Las bisagras son imprescindibles para que dichas puertas de paso sean instaladas correctamente. Y conocer cómo poner bisagras a una puerta de paso es más importante aún para que todo funcione correctamente. Aunque pueda parecer complicado a priori, instalar unas bisagras en unas puertas de paso es una técnica relativamente fácil de aprender, especialmente para aquellos a los que les guste el mundo de la cerrajería o el mundo del bricolaje. Te enseñamos cómo.

¿Vas a instalar una puerta de paso nueva? Lo primero que tienes que hacer es medir correctamente para que las bisagras sean instaladas en la ubicación exacta del marco de la pared. Este es probablemente el paso de mayor importancia, ya que un error aquí provocaría que la puerta no ofreciese las prestaciones que necesitamos. Como norma general, las puertas de paso suelen funcionar con dos bisagras, aunque podrían ser tres en caso de que la puerta fuese muy pesada. ¿Listo? Pues sigamos viendo cómo colocar bisagras tipo fácil sin cazoleta.

Ahora toma las bisagras, marca los lugares de la hoja de la puerta en los que irá instalada y corta la mortaja para facilitar la instalación. Una vez hecho esto, y en el huequito generado con el corte de la mortaja, inserta la bisagra marca los huecos donde irán los tornillos, retira la bisagra y perfora dichos huecos. ¿Lo tienes? Pues es hora de instalar cada una de las bisagras en su lugar correspondiente. Para poner las bisagras puedes utilizar tanto un destornillador eléctrico como manual. Depende de las preferencias y disponibilidades de cada uno.

Por último, debes realizar este mismo procedimiento para instalar la otra placa de las bisagras en el marco de la puerta. Cuando hayas terminado, solo quedará alinear la placa de la bisagra de la puerta con la del marco y hacer que encajen con mucho cuidado. Ahora ya sabes cómo colocar bisagras. ¿Te atreves?